Determinados aromas mejoran el estado de ánimo e incluso algunos calman las sensaciones de ansiedad o estrés.

Con el incremento de las temperaturas en primavera, el componente genético hace si cabe más diferente la percepción del aroma según la persona.

Con el cambio de estación y de tendencias, las fragancias adquieren un mayor protagonismo siempre que se acerca la primavera. Según La Botica de los Perfumes, las fragancias primaverales impulsan la felicidad y actúan como factor antienvejecimiento.

Determinados aromas son capaces de potenciar una mejora general del estado de ánimo, como demuestra el hecho de que el olor a pino provoca efectos relajantes y positivos en la persona. No es de extrañar que existan distintas fragancias que utilicen esta nota para transportar a quienes las utilicen a bosques poblados de pinos que evocan parajes montañosos.

Los efectos de felicidad se completan con los aromas que calman sensaciones de ansiedad y estrés, haciendo del comienzo de la primavera una época relajada y tranquila que es la base de cualquier estado de felicidad. Los cítricos penetran en nuestro sistema nervioso olfativo provocando un efecto placebo allí donde se origina el estrés y la ansiedad. A su vez, aromas como la vainilla también tienen efectos relajantes y se encuentra presente en muchas de las fragancias de las colecciones primavera-verano.

Las fragancias primaverales impulsan la felicidad y actúan como factor antienvejecimiento

Uno de los aspectos desconocidos para muchas personas es el efecto antienvejecimiento que algunas fragancias poseen en su composición. Las esencias que componen el perfume, como la lavanda o la bergamota, aromas muy asociados a la primavera, también actúan como elementos que ayudan a retrasar el envejecimiento.

Con la llegada de la primavera, la temperatura resulta decisiva en el proceso de evaporación de la fragancia. Si a este factor le añadimos la intensidad que algunos de los perfumes poseen y además tenemos en cuenta la carga genética de cada individuo, la huella de la fragancia se hace diferente y su percepción varía según la persona que lo lleve. Para lograr este toque y que el efecto del perfume sea refrescante, notas frutales como la del pomelo, el té de melocotón y las flores blancas o rosas frescas son los mejores ejemplos.

Finalmente, La Botica de los Perfumes apuesta por las fragancias ligeras, frescas y capaces de cambiar el estado de ánimo. Si además el factor antienvejecimiento está presente, pulverizar con alegría es sinónimo de sentirse rejuvenecid@.