Alejadas por varios cientos de kilómetros, las ciudades de Pamplona y Almendralejo tienen desde el viernes un nexo de unión con un aroma especial: La Botica de los Perfumes. Nuestra red de franquicias sigue creciendo, poco a poco, pero cumpliendo las expectativas, no solo de quienes deciden apostar por nuestra marca para crear su propio negocio, sino de aquellos clientes que comprueban que esta fórmula es un éxito: poner en el mercado los mejores aromas y producto de cosmética a un precio asequible.
Por eso cada nueva apertura supone un reto para nosotros, sobre todo cuando llegamos a una nueva ciudad, dónde aún no han tenido la oportunidad de descubrir el secreto de La Botica de los Perfumes. Cuando aquélla viene por partida doble, el esfuerzo se redobla y solo una exitosa inauguración compensa la apuesta. Con la acogida de la semana pasada, Pamplona y Almendralejo han contribuido a que José Manuel y Alicia, los dos nuevos “boticarios”, empiecen con buen pie su aventura. Y de paso a nosotros nos animan a continuar con un modelo de negocio que gusta…y mucho.


